Los errores más comunes que cometen las marcas al utilizar UGC y cómo evitarlos

Errores de creación de contenido UGC
El contenido generado por los usuarios, más conocido como UGC (User Generated Content), se ha consolidado como una de las estrategias más poderosas dentro del marketing digital moderno. Vivimos en una época donde los consumidores confían más en la experiencia de otros usuarios que en la publicidad tradicional, y esto convierte al UGC en un recurso fundamental para aumentar la credibilidad, la autenticidad y la confianza hacia una marca. Cuando un cliente comparte de manera voluntaria una foto utilizando un producto, graba un vídeo mostrando su experiencia o publica una reseña sincera, se genera una prueba social que tiene un enorme impacto en la percepción de los futuros compradores. Sin embargo, aunque cada vez más empresas entienden la importancia del UGC, muchas de ellas cometen errores comunes UGC que disminuyen su efectividad o incluso dañan la imagen de la marca.
A pesar de su gran potencial, el UGC debe gestionarse con una estrategia clara, un marco ético adecuado y una línea editorial bien definida. En este artículo analizamos los errores más comunes UGC que cometen las marcas y explicamos cómo evitarlos para sacar el máximo partido a esta herramienta.
1.No pedir permisos antes de utilizar el contenido
Uno de los errores más frecuentes y peligrosos es utilizar contenido generado por usuarios sin solicitar su permiso. Muchas marcas creen que, porque un usuario etiqueta a la empresa en una fotografía o mención, ese contenido ya puede ser utilizado libremente. Sin embargo, desde el punto de vista legal y ético, esto no es correcto. Las leyes de derechos de autor establecen que el creador del contenido mantiene los derechos de propiedad intelectual sobre sus fotos, vídeos y textos, independientemente de la plataforma donde los publique.
Usar contenido sin pedir permiso puede tener consecuencias más serias de lo que parece. En primer lugar, puede generar conflictos legales que afectan directamente a la reputación de la marca. En segundo lugar, el cliente puede sentirse ignorado, utilizado o incluso invadido, lo cual afecta a la percepción emocional que tiene del negocio. La confianza, una vez perdida, es dificilísima de recuperar.
La forma de evitar este problema es sencilla: siempre se debe pedir permiso. Esto puede hacerse mediante un mensaje directo, explicando claramente dónde se publicará el contenido. También es recomendable utilizar hashtags oficiales que indiquen explícitamente que, al utilizar ese hashtag, el usuario autoriza el uso de su contenido en los canales de la marca. Otra opción muy práctica es crear un formulario de cesión de derechos que sea claro, sencillo y rápido de completar. Por último, y no menos importante, es aconsejable guardar capturas de las autorizaciones por escrito para evitar cualquier malentendido futuro.
2.Seleccionar UGC que no encaja con la identidad de marca
No todo contenido generado por los usuarios, aunque sea positivo, encaja adecuadamente con la identidad visual o los valores de una marca. Esto es algo que muchas empresas pasan por alto. A veces, por la emoción de recibir contenido espontáneo, las marcas lo comparten sin analizar si representa correctamente lo que quieren transmitir.

No cometas estos errores en redes sociales
Esto genera varios problemas. Un contenido que no se ajusta al estilo visual del negocio puede crear incoherencias estéticas en redes sociales, lo que perjudica el branding. También puede confundir al consumidor acerca del posicionamiento de la empresa: si tu marca tiene un tono minimalista y elegante, y compartes un vídeo caótico con demasiados filtros o colores saturados, estás enviando un mensaje contradictorio. Una identidad de marca sólida necesita consistencia.
La solución pasa por definir un manual de estilo que detalle claramente los colores predominantes, el tono de comunicación, la estética recomendada y ejemplos de UGC ideal. Puedes compartir estas guías con tus usuarios para inspirarlos. Igualmente, es imprescindible revisar cuidadosamente cada contenido antes de publicarlo. Hay que recordar que no todo el UGC es adecuado: la selección es clave.
Un ejemplo sencillo lo ilustra bien: si tu marca se enfoca en un estilo minimalista, limpio y con tonos suaves, no tiene sentido compartir una foto con colores muy saturados, filtros agresivos o un fondo caótico. La coherencia visual no se negocia.
3.Utilizar contenido de baja calidad
Aunque el UGC destaca por su autenticidad, esto no significa que cualquier contenido sea válido para publicarse. Muchas marcas caen en el error de subir contenido borroso, mal iluminado o pixelado, simplemente porque es genuino y hecho por el usuario. Sin embargo, este tipo de contenido puede dañar significativamente la estética general del perfil de la marca.
Fotos oscuras, vídeos con sonido casi imperceptible o planos mal enfocados transmiten una sensación de descuido y poca profesionalidad. Esto afecta directamente a la percepción de calidad del producto o servicio.
Para evitar este error, es fundamental establecer un mínimo de estándares visuales. Aunque no se busca perfección, sí se debe procurar que las imágenes estén bien iluminadas, sean claras y visualmente agradables. Otra buena práctica es ofrecer guías simples a los usuarios que quieran participar: consejos sobre iluminación, ejemplos de buenos planos, explicaciones breves sobre qué evitar, etc. Estas guías pueden publicarse en una sección de la web, en historias destacadas o enviarse por mensaje.
También es útil incentivar la creación de contenido de mayor calidad mediante recompensas, concursos o repost asegurado. Cuando los usuarios ven que la marca valora el esfuerzo, suelen esforzarse más en crear contenido visualmente atractivo.
4.No diversificar los formatos

Evitar estos errores de creación de contenido UGC
Otro error común es limitarse a un único tipo de UGC, generalmente fotos o reseñas escritas. Sin embargo, el UGC es muchísimo más rico y variado. Existen vídeos verticales, testimonios en cámara, unboxings, tutoriales, antes y después, challenges, reseñas espontáneas y mucho más. Cada formato tiene su propia fuerza comunicativa y se adapta mejor a ciertas plataformas.
Cuando una marca no diversifica los formatos, pierde la oportunidad de llegar a distintos segmentos de su audiencia y desaprovecha el potencial de las plataformas donde predomina el vídeo, como TikTok, Instagram Reels o YouTube Shorts. Además, no todos los usuarios disfrutan creando el mismo tipo de contenido; ofrecer variedad abre la puerta a más participación.
La forma más efectiva de evitar este error es pedir contenido de distintos tipos. Se puede animar a los usuarios a enviar fotos, vídeos verticales, tutoriales, reseñas honestas, unboxings o incluso challenges. Cada pieza de UGC puede reutilizarse en diferentes contextos: un vídeo puede convertirse en una historia, un teaser, un reel o un fragmento para un anuncio. La versatilidad del UGC es uno de sus mayores beneficios.
5.Publicar UGC sin una estrategia clara

Creadoras de Contenido UGC revisando sus errores
Uno de los mayores problemas es publicar UGC sin un plan. Muchas empresas comparten contenido generado por usuarios simplemente porque lo tienen a mano y porque “queda bien”, pero lo hacen de manera desordenada y sin un objetivo detrás. Esto genera un perfil incoherente y un contenido que no aporta valor real.
El UGC debe encajar dentro de un plan estratégico. Antes de usarlo, es importante preguntarse: ¿este contenido busca aumentar la interacción? ¿Pretende impulsar ventas? ¿Queremos mejorar la percepción de la marca? ¿Está alineado con una campaña actual?
Una buena forma de organizarlo es integrarlo dentro del calendario editorial. Esto implica programar cuándo se publicará UGC, en qué formato y con qué intención. También se puede crear campañas específicas como “el mes del cliente”, “testimonios reales”, “challenge semanal”, etc. Cuando el UGC se integra dentro de una estrategia clara, su impacto es mucho mayor.
6.No incentivar a los usuarios a crear contenido (Errores comunes UGC)
Pensar que los usuarios crearán UGC de manera espontánea es un error común. Aunque algunos lo harán, la mayoría necesita una razón que los motive. Si la marca no ofrece incentivos, es probable que reciba muy poco contenido.
Los incentivos pueden ser muy variados. Los concursos y sorteos son una gran herramienta para motivar a los usuarios a generar contenido. Los retos virales también funcionan muy bien, especialmente si se vinculan con una recompensa simbólica como ser destacado en el perfil de la marca. También se pueden ofrecer descuentos, puntos de fidelidad o acceso anticipado a productos.
Reconocer públicamente a los usuarios también es clave: destacar al “usuario del mes”, compartir los mejores vídeos, crear una sección especial en la web o mencionar a quienes participan genera una sensación de pertenencia muy poderosa. Además, colaborar con microcreadores puede servir para impulsar la participación inicial y animar a otros usuarios a sumarse.
7.Ignorar los comentarios o no interactuar con el UGC
Uno de los errores más comunes UGC y perjudiciales que puede cometer una marca es ignorar el contenido que los usuarios crean sobre ella. Cuando una persona dedica tiempo a grabar un vídeo, hacer una foto, editar un Reel o escribir una reseña, lo hace porque siente algún tipo de conexión con la marca. Si esa publicación pasa desapercibida y la empresa no responde, no agradece ni interactúa, el usuario puede sentir que su esfuerzo no ha servido para nada.
Este desapego genera una consecuencia directa: el usuario pierde la motivación para volver a crear contenido, y la marca pierde un aliado valioso.El UGC: es un puente emocional entre la marca y su comunidad. Cuando no se cuida, ese puente se debilita.
Además, la falta de interacción afecta también al algoritmo de las redes sociales. Cuanta más interacción tenga una publicación, comentarios, likes, respuestas, más visibilidad obtiene tanto para el creador como para la marca. Ignorar el UGC, por tanto, afecta también al alcance orgánico.
Para evitar este problema, la marca debe mostrar una actitud activa y cercana. Responder con agradecimiento, comentar, compartir y reconocer públicamente a los usuarios demuestra que la empresa valora su participación. También es recomendable incluir el contenido generado por usuarios en historias, newsletters o secciones destacadas de la web, ya que esto refuerza la sensación de pertenencia.
Finalmente, pequeñas acciones como crear un «creador del mes», hacer menciones especiales o enviar mensajes personalizados pueden marcar la diferencia y convertir a seguidores puntuales en auténticos embajadores de marca.
8.No medir los resultados del UGC
Otro de los errores más comunes UGC en las estrategias de contenido generado por usuarios es no medir su rendimiento. Muchas marcas recopilan y publican UGC simplemente porque “funciona bien” visualmente o porque les parece auténtico, pero no analizan realmente qué impacto está teniendo en sus objetivos. Sin datos, cualquier estrategia se convierte en intuición… y la intuición, en marketing, rara vez es suficiente.
No medir los resultados hace que la marca no pueda saber qué tipo de contenido funciona mejor, qué formatos generan más interacción, qué plataformas aportan más valor o qué creadores tienen mayor influencia en la comunidad. Esto provoca que se repitan acciones poco efectivas o que no se aprovechen oportunidades clave.
Para evitarlo, es fundamental analizar indicadores como el engagement (likes, comentarios, compartidos), el alcance orgánico frente al contenido profesional, las conversiones generadas por anuncios basados en UGC, el número de nuevos seguidores o el sentimiento general que recibe el contenido. Estos KPI permiten tomar decisiones informadas y ajustar la estrategia de forma continua.
Existen herramientas muy útiles como Metricool, Google Analytics, TikTok Analytics o Instagram Insights, que facilitan este análisis incluso a pequeñas marcas. Con ellas, es posible comparar qué publicaciones funcionan mejor y entender qué tipo de UGC debería priorizarse.
Medir no solo mejora la estrategia actual, sino que también permite construir una comunidad más sólida y un contenido más eficaz, basado en lo que realmente conecta con la audiencia. En definitiva, el análisis convierte el UGC en una herramienta poderosa y totalmente optimizable.
Conclusión: Errores comunes UGC
El UGC es una herramienta extraordinariamente poderosa para conectar con la audiencia, aumentar la credibilidad y mejorar la percepción de la marca. Sin embargo, para aprovechar todo su potencial es necesario utilizarlo de manera estratégica, coherente y planificada. Evitar los errores más comunes UGC, como no pedir permisos, seleccionar contenido inapropiado, publicar sin un plan o no interactuar con los usuarios, permite a la marca ganar autenticidad, fortalecer su comunidad y mejorar significativamente sus resultados.
Cuando se implementa correctamente, el UGC no solo ayuda a las marcas a generar confianza, sino que también impulsa el engagement, aumenta las conversiones y construye una relación mucho más sólida con la audiencia. La clave está en entender que el UGC es mucho más que contenido: es una oportunidad para crear comunidad, demostrar cercanía y humanizar la marca. Se deben tener en cuenta estos errores comunes de UGC y aprender de ellos y ante todo evitar cometerlos si queremos crear un contenido UGC de calidad.

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